
Cuando Osiel Rodríguez era bien pequeñito en su natal Ciego de Ávila en Cuba, un vecino de su barrio un día lo llevo a jugar beisbol y le gusto tanto, que desde ese momento iba siempre. Su abuelita le compró entonces una bicicleta a los 10 años para que fuera solo a los terrenos a practicar las veces que ella no lo podía llevar.
En esta entrevista que Osiel nos regaló para el podcast de los Yankees en español, La Semana de los Bombarderos, el talentoso pitcher derecho, nos contó su historia de éxito y superación.
“Comencé desde bien temprano. Siempre he querido ser alguien en la vida. Soñaba con firmar con un equipo de Grandes Ligas y con la organización mas grande del mundo que son los Yankees”.
Para Osiel, como todos los cubanos, el sueño no fue nada fácil de lograr. Luego de una gran temporada con el equipo Cuba juvenil Sub-15, el joven lanzador y su familia, decidieron que era hora de buscar libertad.
“Quería avanzar más y no quedarme estancado en Cuba” me contaba Osiel. “Sali de Cuba para Haití y de ahí a brincar fronteras. Fue algo de locos. Sentí mucho miedo, pero llegué finalmente a dominicana”
Osiel como muchos cubanos, salen de la mayor de las Antillas rumbo a Republica Dominicana para poder firmar con equipos de MLB. La tierra del merengue y el beisbol, les sirve de hogar a estos jóvenes que buscan el sueño.
“Fue muy lindo. Los dominicanos son como los cubanos y gracias a Dios encontré gente que me apoyó siempre. Los vecinos me decían que yo lo iba a lograr, me ayudaban mucho”
A pesar de una lesión temprana, Osiel se propuso que eso no lo iba a detener. Los Yankees lo estaban siguiendo muy de cerca y parecía que lo iban a firmar, pero cada vez que se terminaba un tryout, Rodríguez pensaba que ese era el día y no pasaba.
“Me dijeron que si tiraba 94 millas me daban un contrato. Yo estaba recuperándome de la lesión, pero entrené muy duro con un programa especial por un mes y logré las millas que querían los Yankees”.
Así recordó en la entrevista el momento de su firma:
“Fueron demasiadas emociones que por suerte pude controlar. Muchos sueñan con esto y yo le doy gracias a Dios por lograrlo”.
En su primera temporada en 2019, los números no fueron los mejores y luego llegó la pandemia y Rodríguez fue de los peloteros que no pudieron jugar en 2020.
“Me mantuve entrenando y gracias a eso se me incorporó a mi vida mi primo Jesús Herrera, que desde ese entonces es mi entrenador y preparador físico y a el le debo mi carrera. Sin el hubiera dejado la pelota”.
Su regreso en 2021 fue genial. Sus números fueron de la noche al día. Con seis ganados, 42 ponches en 35 innings y solo 8 bases por bolas en los 13 juegos que participó.
“Estoy trabajando en mi slider que es un pitcheo que quiero mejorar. Yo no me enfoco en ponchar porque sino me desubico de la zona de strike porque entonces trato de tirar perfecto y doy bases por bolas”.
En cuanto a las figuras que mas han impactado su carrera, el jovencito que hoy ya no lanza rectas a 94 sino a 99 millas, nos dijo:
“Tuve la oportunidad de conocer a mi lanzador favorito Aroldis Chapman y el me dio muchos consejos. Es un tipo super admirable y creo que es el pitcher que mas duro trabaja”
Sin duda va a ser muy interesante ver lo que pueda hacer este joven cubano para la próxima temporada de ligas menores. Según varios scouts, Osiel, de seguir mejorando su control y ganando experiencia, podría estar llegando a su anhelado debut en la temporada 2025 de Las Mayores, momento con el cual Rodríguez está soñando desde que montaba su bicicleta en Cuba y no se perdía un solo juego del barrio.